Aunque a simple vista la crema parece una sola pieza continua, aunque se perciba como una crema uniforme, su composición más frecuente es la de gotas de aceite dispersas dentro de agua.
La mayoría de las cremas contienen agua y aceite combinados en distintos ingredientes. Estos dos elementos no se mezclan de forma natural, pero se mantienen unidos gracias a los emulsionantes. Por eso, la crema que ves como uniforme, en realidad está formada por gotitas de aceite flotando en agua. Entender esta estructura ayuda a aplicar mejor los productos y a aprovechar al máximo sus beneficios.
Cómo se mantiene unida la crema
Si solo mezcláramos agua y aceite, se separarían inmediatamente. Para mantenerlos unidos se utilizan emulsionantes, ingredientes especiales que rodean las gotas de aceite: su parte “amiga del aceite” se orienta hacia dentro de la gota, mientras que su parte “amiga del agua” queda hacia fuera, interactuando con la fase acuosa.
Gracias a este mecanismo, la crema se mantiene unida y no se separan el agua y el aceite.
Dentro de esta estructura:
- Los ingredientes solubles en agua, como el ácido hialurónico, están libres en la fase externa de la crema, por lo que su beneficio puede comenzar a actuar sobre la piel inmediatamente, sin necesidad de masajear para liberarlos.
- Los ingredientes solubles en aceite, como la vitamina E, quedan encapsulados dentro de las gotitas de aceite y se liberan progresivamente a medida que masajeamos la piel, lo que permite aprovechar al máximo sus beneficios.
El masaje de 15-20 segundos: la clave para que funcione
Dedicar 15-20 segundos a un masaje suave al aplicar la crema libera los ingredientes encapsulados dentro de las gotitas de aceite, algo fundamental para que la crema cumpla su función. Además:
- Mejora la absorción de los ingredientes activos.
- Distribuye la crema de manera uniforme.
En pocas palabras, no se trata solo de aplicar la crema: el pequeño masaje permite que cada ingrediente haga su trabajo y que la piel se sienta realmente nutrida y suave.
Tips prácticos para aplicar tu crema
- Coloca una pequeña cantidad en las yemas de los dedos.
- Extiéndela suavemente sobre la piel con movimientos circulares.
- Dedica al menos 15-20 segundos a masajear, especialmente en las zonas que necesiten más cuidado.
Con este gesto sencillo, incluso la crema más ligera puede ofrecer un efecto más profundo y duradero, cuidando la piel de manera más efectiva.
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